Entrevista: Karina Castillo

¿Cómo te defines?

Soy una persona que establece metas y objetivos en su vida, soy emprendedora y me gustan los retos, me encanta trazar el rumbo de lo que deseo lograr, identificar los alcances y aprovechar las áreas de oportunidad. Tengo bien definido el trabajo colaborativo y la disciplina para concretar proyectos.

 

¿Cuál es el aprendizaje más trascendental que has visto en una persona a través de la creación literaria?

Son muchos. Lo que escribe no define a su persona, pero sí lo hace más consiente y reflexivo. Nunca pierde el piso, sabe que se debe a sus lectores. Escribir es un arte y adentrarse en este mundo es abrir muchas puertas y posibilidades de transformar a los seres humanos. Los creadores literarios nunca dejan de escribir y siempre están atentos a todos los detalles que les rodean.

 

¿Cuál el más sublime?

Reconocer que la creatividad literaria no tiene límites, que los recursos y elementos literarios logran que la obras sean estéticas y más fluidas, no pierden su sentido de musicalidad si están bien escritos, atrapan e invitan a seguir leyendo. La escritura es el afán de utilizar las palabras escritas como una herramienta para demandar y expresar, es la oportunidad de compartir.

 

¿Cuál el más práctico?

Aprender de grandes escritores ha sido una de las mayores experiencias de mi vida, no sólo como docentes, sino tener la oportunidad de interactuar con ellos y ser grandes amigos. Saber que la lengua está en tus manos y te debes al empleo de la escritura, por lo tanto es muy importante identificar la forma de contar, de principio a fin, su estructura y elementos, así como los signos de puntuación que pueden poner en juego la interpretación de las obras. Hay que saber contar y cómo contar para dejar en los lectores el factor sorpresa y los giros inesperados dentro de la historia, finalmente atraparlos, haciendo que tus personajes jamás los olviden.

 

¿Qué es necesario en el contexto actual de los adolescentes para una verdadera aproximación al mundo de las letras?

Indiscutiblemente lo primero es la lectura, tener deseos de escribir y definir qué y para quién escribir, luego viene el cómo realizar la obra: sea cuento, poesía, microficción, etc.

 

¿A su propia imaginación?

No perder la oportunidad de tomar en cuenta las ideas extraídas de lo que observamos, sentimos y escuchamos, incluso de lo que soñamos.

 

¿A su creatividad?

Identificar elementos y recursos que debe considerar para crear una obra y tener la capacidad de transformar las ideas en el plano literario, proponiendo nuevas formas de expresión, nuevos escenarios y personajes, haciendo de la creación literaria un propulsor único que te lleva a su universo.

 

¿Qué has aprendido tu al reflexionar sobre tu trayectoria?

Considero que aún me falta y constantemente me preparo, porque mis objetivos de escribir es compartir y conquistar lectores. He aprendido que la escritura es noble cuando aprender a dominarla y despierta un sexto sentido que puede ser apocalíptico. Los escritores nunca dejan de aprender, no duermen y son capaces de reinventar mundos. Cuando se convierte en tu pasión, es fácil lograr el sueño inalcanzable.

 

1 Comment
  • Al Guveac
    Posted at 18:52h, 18 marzo Responder

    Nos apetece tener esa facilidad creativa, tal como lo defines!

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